“Lo que más me gustaba del colegio era el recreo”
¿Cómo eras en el colegio Rocío? Era un desastre (jajaja!) En realidad estuve muy bien en la primaria, y en la secundaria me empecé a llevar materias. No era tan grave, no llegaba a marzo, pero a diciembre me llevaba siempre tres o cuatro.
¿Eras de las que hacen lío en clase? No, yo iba al Mallinckrodt de San Isidro, colegio de mujeres solas y las mujeres se potencian. Yo era de la banda de las rebeldes.
¿Qué era lo que más te gustaba del colegio? El recreo (jaja!) o la hora en que nos íbamos todas a comer, ir al colegio no me gustaba (jajaja!). Está buena toda la parte de los amigos y los grupos.
¿Seguís teniendo amigas del cole? Sí, tengo amigas del colegio.
¿Cómo es la relación ahora con ellas? Nos reímos de anécdotas del colegio, hacíamos maldades, cosas de mujeres que para nosotras eran terribles. Los últimos años del secundario, me cambié a un colegio mixto y vi las maldades que hacían los chicos, entonces me di cuenta que yo no era una transgresora.
¿Cómo viven tus amigas el hecho de que aparezcas en todas las revistas, la tele y los desfiles? Las que me conocen desde tan chiquita vivieron el crecimiento conmigo porque yo empecé a trabajar a los 13. Ahora tengo 23 y ellas vivieron todo el proceso al lado mío. Es fundamental que te acompañen tus padres. Yo soy hija única y estoy muy cerca de mis papás todo el tiempo. Los tuve en la carrera como pegados a mí y eso siempre me bajó a tierra y me sirvió. Además nunca dejar de estudiar, ahora yo no estoy estudiando por una cuestión de horarios, pero me parece que no dejar de estudiar te conecta a la tierra y te baja a la realidad.
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